Presidente Legítimo de México

Presidente Legítimo de México
Para ver los videos de la barra has clic en cuadro de abajo del radio (stop), de Radio AMLO. Y has doble clic en el video que te guste.

Escucha Radio AMLO

¡SOLO VIDEOS DE ALTO CONTENIDO!

Para ver los videos verdaderos de la política en México. http://videoslaverdadoculta.blogspot.com
Mostrando entradas con la etiqueta corrupcion de los medios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corrupcion de los medios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de junio de 2008

Corrupción en los medios de comunicación

Veo con tristeza como la mayoría de los medios de comunicación se han vendido o corrompido con el gobierno usurpador, para muestra clara: Solo tienes que ver cuantos medios hablan de los debates que se están dando en la camara de senadores con respecto al petróleo, tan importante para todos los mexicanos, ya que a toda costa el pelele de Calderón quiere "venderlo" a los extranjeros. Donde pude encontrar toda la información fue en el periódico La Jornada, en la revista Proceso, en la revista Contralínia, de ahí en más posiblemente aparece en otros pocos periódicos, pero mucho menos va a parecer en la televisión, porque ellas están coludidas con el gobierno del gerente Calderón.
Di no a la corrupción, y unete a todos los que estamos en contra de la privatización de PEMEX, no importa tu partido o ideología que tengas.

sábado, 7 de junio de 2008

Plan Mérida, la ruta del fracaso

Revista Proceso
Plan Mérida, la ruta del fracasojorge carrasco araizaga
México, D.F. (apro).- Felipe Calderón creyó que el Plan Mérida estaba asegurado cuando acordó con su homólogo estadunidense, George Bush, el inicio de negociaciones, en las que detrás del paquete de ayuda, lo significativo era el entendimiento político entre las dos administraciones en el tema del narcotráfico.En un declarado respaldo político de Bush a la “guerra” de Calderón contra el narcotráfico, los dos Ejecutivos se sumaron, en marzo de 2007, a la iniciativa lanzada dos meses antes por el representante (diputado) demócrata por Texas, Henry Cuéllar.La propuesta, que entonces empezó a identificarse como Plan México, fue respaldada y firmada por Silvestre Reyes, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.Con el claro respaldo político de Washington, la tarea del gobierno mexicano era la de buscar el respaldo de los grupos de presión que operan e influyen en los congresistas estadunidenses con el propósito de concretar una alianza política de los dos países en contra del narcotráfico.El objetivo, desde luego, eran los propios legisladores y los centros de pensamiento que elaboran propuestas de políticas públicas para Estados Unidos, incluidas aquellas relacionadas con la política exterior.La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) estaba llamada a hacer ese trabajo, tanto desde sus oficinas en México como en la embajada de México en Washington.Al embajador José Sarukhán le correspondía ser el operador de las negociaciones. Por parte de México, en él descansaba el curso de las conversaciones no sólo respecto del contenido del paquete “de ayuda”, sino a que éste no se empantanara en el Congreso estadunidense, como ocurrió.Desde el momento en que los legisladores estadunidenses decidieron “colear” la Iniciativa Mérida al presupuesto para las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán, era claro que los recursos, así fueran mínimos, exigirían la supervisión del Capitolio.Conocidos sus desacuerdos con la titular de la SRE, Patricia Espinosa, el embajador se encargó de hacer un trabajo según su entender. En el mejor de los casos, fue testigo de lujo de las disputas interburocráticas respecto de las peticiones que hacían las autoridades civiles y militares.Peor aún, le ganó el protagonismo. En una entrevista con la periodista Carmen Aristegui, Sarukhán, en octubre pasado, reveló que, como resultado de las negociaciones, México aportaría siete mil millones de dólares para financiar la Iniciativa en los próximos tres años. La revelación, extraña en un diplomático que sabe que estaba siendo escuchado a nivel nacional, ocurrió luego de que Bush le pidiera al Congreso financiar la Iniciativa con mil 400 millones de dólares durante el mismo periodo. Luego de que la Cámara de Representantes aprobara un paquete de 400 millones de dólares, en mayo pasado el Senado propuso que la ayuda para el primer año sólo fuera de 350 millones, condicionada a que las dependencias mexicanas receptoras de la ayuda rindieran informes a Estados Unidos sobre el uso del equipo y tecnología previsto en el paquete.La condición afecta en especial al Ejército y a la Marina, cuyos mandos ahora tampoco pueden llamarse a engaños respecto de las excesivas pretensiones del Congreso estadunidense.Ante el amplio rechazo en la opinión pública mexicana a la actitud del Capitolio, fue hasta dos semanas después que el gobierno de Calderón recurrió a un falso nacionalismo –inverosímil en su gobierno– para rechazar el condicionamiento.alderón no podía esperar otra posición de los legisladores estadunidenses, pero en un intento de convertir en virtud el fracaso de la operación política y diplomática de su gobierno, se lanzó en contra de quienes tarde o temprano tendrá que buscar si es que en verdad quiere el respaldo estadunidense.Además, lo hizo con su peor carta: su carente de credibilidad secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, cuyos reclamos sencillamente fueron desoídos por los estadunidenses, quienes sólo respondieron luego de que la desdibujada secretaria de Relaciones Exteriores abrió la boca.Aún ahora, el gobierno estadunidense mantiene su apuesta política con Calderón, pero no puede hacer nada ante la falta de oficio del gobierno mexicano. (6 de junio de 2008)

miércoles, 30 de abril de 2008

Lee esto por favor: Revista Proceso Mexico. Dos preguntas

Dos preguntas acerca de la televisión
Señor director: Por razones de trabajo, no pude asistir el domingo 13 de abril a la concentración convocada en el Zócalo por López Obrador, pero el lunes prendí mi televisor con la ilusión de que sería informado sobre lo ocurrido.No hubo nada. Silencio total. Ni una imagen ni información distorsionada o manipulada, que ya hemos aprendido a leer correctamente después de tanta experiencia. Fue por ese mutismo televisivo que comprendí el mensaje: el evento había sido todo un éxito. Apagué entonces el televisor, me fui al puesto de periódicos pensando en La Jornada y en Proceso. Al recordar que Proceso no podía traer aún esa información, adquirí el diario y pude confirmar mi sospecha: el acto de López Obrador había sido un éxito. Leí lo ocurrido en detalle para sacar mis propias conclusiones y tomar una decisión acerca de mi participación en uno de los problemas de mayor trascendencia para los mexicanos: la privatización de nuestra riqueza petrolera.Luego me senté ante el televisor haciéndome esta pregunta: ¿Qué hago con Televisa y con Televisión Azteca? Es tiempo de tomar una decisión. Fue ahí, en ese momento, cuando tuve una gran revelación. En mis manos tenía yo un pequeño aparato llamado “control remoto”, por medio del cual, simplemente aplastando un botón, podía hacerlas desaparecer. “¡Las tengo en mis manos!”, pensé, y oprimí el botón señalando: “¡Desaparezcan de mi hogar!”. Al meditar acerca del enorme poder que se me había concedido, me propuse plantar en el corazón de mis compatriotas las siguientes dos preguntas:1. ¿Qué pasaría si la mayoría de los mexicanos desapareciéramos de nuestro hogares a Televisa y a Televisión Azteca? 2. ¿Crees tú que las concesiones a Televisa, a Televisión Azteca y a algunas estaciones de radio deben ser removidas?
Atentamente:
Juan José Murúa Higuera